Dientes israelitas nos cuentan cómo eran sus dueños
Año: 1985.
Lugar: Khirbet Nisya (Israel).
A unos doce kilómetros al norte de Jerusalén, en una cueva muy cerca de la antigua Betel, se descubrió una antiquísima tumba familiar. Analizando los objetos de la misma, se llegó a la conclusión de que pertenece a la época de los jueces, hace más de 3000 años. Quizá por acción animal, los restos de la tumba estaban muy deteriorados, apenas quedaba un hueso intacto. Pero se encontraron casi 800 dientes.
A unos doce kilómetros al norte de Jerusalén, en una cueva muy cerca de la antigua Betel, se descubrió una antiquísima tumba familiar. Analizando los objetos de la misma, se llegó a la conclusión de que pertenece a la época de los jueces, hace más de 3000 años. Quizá por acción animal, los restos de la tumba estaban muy deteriorados, apenas quedaba un hueso intacto. Pero se encontraron casi 800 dientes.
El experto dentista Austin Robbins se
dedicó a organizar las piezas dentales con la paciencia que caracteriza a
este tipo de investigadores y concluyó que pertenecieron a 51
individuos enterrados en dicha cueva. Y es que la cueva se estima que se
utilizó como tumba familiar durante unos 200 años.
Los dientes nos dijeron más cosas, pero antes hablemos de los restos de la tumba en general.
Los dientes nos dijeron más cosas, pero antes hablemos de los restos de la tumba en general.
Los "habitantes" de la tumba estaban
colocados en el suelo de la cueva, sin cubrirlos con tierra ni
introducirlos dentro de algún tipo de ataúd. Les acompañaban diversos
objetos, como utensilios cotidianos de cerámica, adornos y armas.
Cuando se introducía un nuevo cuerpo en la
tumba, el anterior se echaba a un lado de la cueva. Se supone que esta
costumbre es el origen de expresiones bíblicas como la de "reunirse con
los antepasados" para referirse a la muerte (véase, por ejemplo, 2 Reyes
22:20).
Pero, como decíamos, el análisis de los dientes aportó bastantes detalles interesantes sobre cómo vivieron aquellos antiguos israelitas. En 1995, el dentista antes mencionado, publicó en la revista Bible and Spade (Biblia y pala) el artículo titulado "Tomb and Teeth: A Dentist's View of Ancient Israelites" ("Tumba y dientes: la visión de un dentista sobre los antiguos israelitas"). Según el autor, estas piezas dentales revelaban que la vida no era fácil en aquella época. Casi una cuarta parte de los cuerpos de la tumba no alcanzaron los diez años de edad. Casi la mitad murieron antes de cumplir los 40, y solo cuatro llegaron a los 60.
La forma en que se desgastaron los dientes era muy similar en todos los casos, lo que indica que la dieta se mantuvo muy estable a lo largo de todos los años en que se utilizó la tumba.
Se trata de un desgaste plano, típico de los que comen grano. Además, tienen mucho desgaste, lo que sugiere una dieta muy basta, probablemente de trigo y cebada, según el autor.
Pero, como decíamos, el análisis de los dientes aportó bastantes detalles interesantes sobre cómo vivieron aquellos antiguos israelitas. En 1995, el dentista antes mencionado, publicó en la revista Bible and Spade (Biblia y pala) el artículo titulado "Tomb and Teeth: A Dentist's View of Ancient Israelites" ("Tumba y dientes: la visión de un dentista sobre los antiguos israelitas"). Según el autor, estas piezas dentales revelaban que la vida no era fácil en aquella época. Casi una cuarta parte de los cuerpos de la tumba no alcanzaron los diez años de edad. Casi la mitad murieron antes de cumplir los 40, y solo cuatro llegaron a los 60.
La forma en que se desgastaron los dientes era muy similar en todos los casos, lo que indica que la dieta se mantuvo muy estable a lo largo de todos los años en que se utilizó la tumba.
Se trata de un desgaste plano, típico de los que comen grano. Además, tienen mucho desgaste, lo que sugiere una dieta muy basta, probablemente de trigo y cebada, según el autor.
Este tipo de desgaste también sugiere que
solo se comía carne ocasionalmente, pese a que la arqueología indica que
en la región se criaban ovejas y cabras. Es decir, que usaban el ganado
principalmente por la leche (y sus derivados, como el queso o el
yogur), la lana y el estiércol para abonar el suelo, y solo en ocasiones
especiales por la carne.
Por otra parte, había muy pocos dientes picados. El deterioro se limitaba a las superficies de las raíces en individuos de más de 50 años, lo que es muestra de una buena salud general de los adultos.
Por otra parte, había muy pocos dientes picados. El deterioro se limitaba a las superficies de las raíces en individuos de más de 50 años, lo que es muestra de una buena salud general de los adultos.
El análisis de las piezas dentales incluso ha permitido saber (o al menos conjeturar) la estatura de estas personas. Los fragmentos de mandíbula hallados sugieren que la altura media de los varones era de 1,68 mts. (5'6'').
La Biblia indica que los sacrificios animales y el consumo de su carne eran parte del sistema religioso israelita, lo que muestra que los adoradores le entregaban a Dios algo valioso, no un sacrificio rutinario, dado que no consumían carne muy a menudo. Por otra parte, ya que el oferente y su familia normalmente podían participar ellos mismos de la carne sacrificada, se entiende que las fiestas religiosas fuesen ocasiones alegres y festivas. Ocasiones para hincar el diente...


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