Un diente de leche puede salvar la vida
El
método empleado por los médicos mexicanos fue utilizar una célula madre
dental de su muela del juicio, por lo que fue necesario extirparle la
pieza y después reproducir tejidos en un laboratorio especializado. Tras
28 días del proceso de formación, el material obtenido de su propio
molar le fue implantado en las cavidades que le dejo la protuberancia y
en tres semanas se espera que su maxilar vuelva a la normalidad.
Al paciente se le extrajo la muela del
juicio porque es una pieza dental “temporal” casi igual que los dientes
de leche en los niños. Según explicó el doctor Carlos Liceaga Reyes
especialista en máxilofacial en el Hospital Juárez, la pieza fue
trasladada a la Facultad de Estomatología de la Universidad Autónoma de
San Luis Potosí (UASLP), donde se le aplicó un proceso con el fin de
expandir el material celular.
Allí se le extrajo la pulpa (nervio) de
la pieza dental, comentó el doctor Raúl Rosales Ibáñez, de esta
Universidad, el procedimiento consistió en partir al nervio en pedazos
muy pequeños, después se colocó en cajas enriquecidas con un sustancia
específica para que la célula comenzará a proliferar, y al paso de 28
días ya se tenían tres millones de nuevas células.
Este material regresó a la ciudad de
México, al Hospital Juárez para la cirugía (realizada el pasado 5 de
julio), las nuevas células se colocaron sobre colágenos que son como
pedazos pequeños de algodón y éstos implantados en las cavidades que al
paciente le habían provocado los quistes en la mandíbula.
Este fue el primer transplante de
células madre dental que se realiza en México, y se llevó a cabo de
manera conjunta entre la Universidad Autónoma de San Luis Potosí y el
Hospital Juárez.
Al respecto, el doctor Liceaga Reyes
comentó que se espera que entre cuatro a seis semanas Eduardo tenga el
hueso normal de la quijada y regrese a su vida cotidiana.
De acuerdo con el especialista, en la
medicina regenerativa entre más joven sea la célula, se reproducen con
mayor eficacia y se regeneran de manera rápida un nuevo tejido u órgano.
“Las células madre dentales tienen alto potencial de regeneración en
cualquier tipo de tejido, músculo, hueso y pueden hacer la función de
órgano o tejido”.
Auque las células madre se descubrieron
en 1963 en ratones, fue hasta hace unos años se descubrió que el tejido
vivo que se encuentra entre los dientes principalmente los de leche y
muelas del juicio se reproducen de manera sencilla.
“Lo más importante en esta cirugía es
que el tejido colocado provienen del mismo organismo del paciente, lo
cual es un avance en la medicina regenerativa mexicana. Por otro lado,
no existe el conflicto ético de que sea injerto de otra persona o
animal. Son las mismas células del paciente y esto pone a México a la
vanguardia, pues hasta la fecha la intervención sólo se había hecho como
prueba en Estados Unidos”, detalló.
En la UASLP llevan tres años trabajando
con células madres dentales de manera experimental no en humanos, de
hecho han almacenado y congelado el material, y al revertir el proceso,
las células madre mantiene sus características.
Que no se los lleve el ratón
“Es recomendable que las mamás guarden
los dientes de leche de sus hijos, porque contienen gran cantidad de
células madre, y en un futuro de allí se podrán obtener diversos
materiales para curar alguna enfermedad de la propia persona”, explicó
el doctor Liceaga Reyes.
Los especialistas médicos recomiendan
que una vez que al niño se le caiga el diente, se coloque en leche y se
mande a un banco de dientes, donde se va extraer la célula madre, y una
vez que se expanda hasta contar con tres millones de células, se
congelan a casi 200 grados bajo cero y se guarda hasta el momento que
sea necesario. (Agencia ID)
No hay comentarios:
Publicar un comentario